martes, 4 de octubre de 2022

Alguna vez pensé que lo que no nos mata nos tortura, y fue apropósito de las condiciones de vida que me acontecían. Me sentía muy abrumado, no solo por fuera sino por dentro también. Cambios, novedades, más cambios, más novedades, cosas que no entendía, razones que no tenían sentido, contradicciones, injusticias, imperfecciones, insatisfacciones, desilusiones. Y no fue hasta este momento que me di cuenta que lo que no nos mata, efectivamente nos esta torturando, porque debería matarnos de una buen a vez, acabar él o tu (¿qué estas dispuesto a dar o recibir para alcanzar el equilibrio?). O yo matarlo. 

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