miércoles, 1 de abril de 2020

Tentaciones de vida


Estoy enfermo. Mis días no son días con principio y final, me despierto frente a la laptop en el lugar en el que me quedé acostado o sentado la noche anterior, y luego todo continúa. Tengo formas de ver el mundo que son completas contradicciones, y cuyas colisiones dentro de mí están terminando por desbaratarme. Asiento la cabeza cada vez que creo que algo es lo bueno, y me reprimo con mucho sufrimiento cada vez que creo que algo es lo malo. (Por otro lado, no tengo nada con ella mas que un vinculo afectivo, no hay un contrato, no hay seguridad, no hay verdad. La adecuación del fenómeno con la idea es cada vez más abstrusa, casi imposible. Me veo envuelto entre el pasado, el presente y el futuro, cada uno más distinto que el anterior y al mismo tiempo bastante parecidos. Aspectos a considerar: sexualidad, sentimientos, disposición, quizás salud mental, quizás inteligencia emocional, quizás condiciones sociales, quizás pretensiones futuras. Nadie sabe lo de nadie, pero creo que hay un espectro de condiciones que permiten entender lo de todos. Y aún así me vuelvo más loco.)

Y así me siento, enfermo, inmóvil, incapaz, menesteroso de una cura (¿Salvación divina?, ¿voluntad personal?, ¿tratamiento psicológico? No, solo verdades. Pero cuáles y dónde). Por lo menos hasta aquí he llegado. Respiro, pienso y escribo, únicamente queriendo vivir.


Fuerza vital

Ojalá mañana amanezca con un claro de sol, un cielo despejado y celeste y el ruido de las aves, de las hojas moviéndose con el viento, el vi...