lunes, 17 de diciembre de 2018

Donde estoy

La luz cegadora de las tardes soleadas acompaña la rutinaria llegada de los recuerdos durante estos días. Mi soledad intranquila se envuelve con la verdura de los árboles. No tengo suerte conmigo mismo. Cuando quiero verme, no lo consigo.
—"Eres todo cabeza"—, ¿qué significa eso realmente?, ¿dónde te encuentro a ti y no a tu cabeza?, ¿lo conseguirás algún día?
Núnca había pensado como estoy pensado ahora mismo. Tengo más consiencia de mis sentimientos que núnca antes. Pero solo eso, consciencia... Pensar.

Sentir. Explotar. Sentir. Derretirte. Ser sincero. Siento el sabor en mi boca, siento la suvidad y el frio con el tacto, siento la dulzura de una flor, siento la inconmnsurable negritud del cielo. ¿Todo cabeza? ¡No! No es todo cabeza, estoy allí cuando los siento. Claro que estoy allí siempre, pero al tratarse de personas, generalmente quiero huir, salir, no estar allí, aunque claro, debo estar allí. ¿Por qué esta incomodidad? Es la perturbación, la repugnacia de ambos lados, el sentirme reflejado en imperfectas piezas de carne que emanan el insoportable hedor del juicio.
Pesares creados por la mente, muros talvez. Insatisfacciónes personales, mias. ¿Acaso se puede encerrar un mar en cuatro paredes por siempre?, ¿acaso encerraré las corrientes insondables en mi mente por siempre? Ser sincero, ser frágil, ser.
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Durante estos días de diciembre, las tardes acaban más tarde, el sol nos acompaña por más tiempo, como si al irse lo hiciera con desgano y tristesa. Seguramente es una añoransa por los sonidos de los motores, por los gritos de los niños en las calles, por las caminatas largas y cansadas de las personas hacia sus hogares, por las miradas y sentimientos de todos los seres humanos. El sol.



jueves, 13 de diciembre de 2018


Fulgor naranja


"Palabras.
En vez de un mar de luz,
el río de la forma:
reflujo en el fluir del flujo
ir y volver intercambiables.
La realidad no se repite:
es nuestro, y no real,
ese afán frívolo de simetría..."

(Donde las cosas están)

Cuando llega una brisa... (Desde muy lejos)

¿A dónde se van los momentos? No lo sé, pero hoy uno de ellos regresó. Un recuerdo frio. Un recuerdo que ahora mismo no recuerdo. Sombra desquebrajante del alma, de la oscuridad genuina. Sombra del todo.
Vidas que no vuelven. ¿Acaso las vidas son solo instantes? ¿Serán solo fragmentos de realidad? Quizás son como un brizna, infinitas en el presente. Interminables en la existencia. Esa es una vida, una brizna.
Y si al regresar la mirada
la brizna no está,
es porque el sol
inercial
creando otros
está.

lunes, 10 de diciembre de 2018

Dolores de diciembre

Cuando lo único que quieres es que las cosas acaben.

La fragilidad propia de la existencia, a veces se llega a sentir. 
Cuando sucede, las ideas no son un buen escudo.
Desaparecer y aparecer. Eso es lo único que quiero hacer.

Si no estoy vacio, ni completo, ni triste, ni alegre, ni revotando,
solo incómodo, ¿por qué veo tan inconmensurable puerta de acero gélido?
¿será por mi inmadures, por mis miedos, por la mierda que llevo en mi mente?

Donde cada soplo de viento acaba, alli quiero estar.

martes, 4 de diciembre de 2018

Eviterno (sentir)

¿Podré en estas líneas
explicar lo que pasó?
Miradas desviadas, unívocas.
Raro encuentro, pero no perdido.

Te estoy pensando,
clara, genuina,
casi como se piensa a la luz,
eviterna.

Tuve la llave,
pero no abrí la puerta.
No por cobarde.

Mi cuerpo temblaba,
mi mente no pensaba.
Inhabilitado
me encontraba.

No hubo miedo
ni cobardía
ni razón voluntaria
que el derrotero guiara.

Fortuito mutismo,
azaroso instante.
Contingente y fugaz encuentro.

Destinos entrelazados
no encontrados aún,
pero no ajenos
en lo eterno.


domingo, 2 de diciembre de 2018

Días largos

Han frecuentado a estos días algunas voces que caminan. Por ejemplo, ayer me encontraba sentado en el borde de la cama y de repente una vibración inexplicable me atravieza. Después, me deja inmovil por unos segundos. Esas son voces que caminan. Nos atraviezan. No solo son materialidad sino que son algo tan onírico como una voz que llega de un punto a otro sin solamente difuminarse.
La crudeza del mundo, o por lo menos la de Lima, no deja que estas voces se llegen a oir.
¿Tú las oyes?

Fuerza vital

Ojalá mañana amanezca con un claro de sol, un cielo despejado y celeste y el ruido de las aves, de las hojas moviéndose con el viento, el vi...