"Palabras.
En vez de un mar de luz,
el río de la forma:
reflujo en el fluir del flujo
ir y volver intercambiables.
La realidad no se repite:
es nuestro, y no real,
ese afán frívolo de simetría..."
(Donde las cosas están)
Para Sergio.
Hoy en la extinsión
tu crepitar silencioso
me acompañó.
Garuando en mi mundo,
y ecos lejanos revotando
y perdidos en el revote
la calidez penumbrosa
de tu pesar
y tu mirar
y tu sentir
me alcanzaron
como el vaho suculento
de algún manjar
cálido y salado
alcanza alguna naríz
insatisfecha de algún hambriento.
El azul cobalto,
¡celeste cobalto, mejor!
y...¿Seremos todas las cosas una misma cosa?
Donde no hay respuesta,
mi querido,
incrustas la mirada
temerosa
y atrevida,
con vida,
como el halo.
Tus inquietos pesares
siendo el destello,
y tu mirada
desvariente
siendo el halo.
La naturaleza genuina de tu andar,
tus manifestaciones proféticas,
casi ingenuas,
resentidas,
temerarias,
reservadas.
Tu cómoda rutina invariante,
la felíz sensasión de calma,
la abrigada protección
de la voz chillosa
y monótona
que acompaña tus días.
La sutil frescura de los destellos,
de la luz en forma de cruz,
de los sunsets.
La ensortijada prueba de fuego.
Mis palabras. Este enrriedo.
El no saber.
Todo.
Tú.
(lo inefable.)
...
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