y si puedo alcanzarte en el crepúsculo.
Llévame en tus cabellos
y ocultame del fín.
Déjame en California 78,
déjame esperándote.
Y acuérdate del sol,
aquel que late,
como mi corazón.
Ojalá mañana amanezca con un claro de sol, un cielo despejado y celeste y el ruido de las aves, de las hojas moviéndose con el viento, el vi...
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