domingo, 25 de diciembre de 2022

Como casi todas las noches de este diciembre, me siento casi acabado. Este año, estos meses, han sido una completa locura. Entre relatos, libros, depresión, marihuana, amigos, tristesas, y amores, casi he terminado desapareciendo.
No s porqué me diento así. Pero es una completa desgracia. Una pena, como la de un niño, interminable mientras dura.

Caminata nocturna
de los pesares silenciosos y violentos
que sofocan mi mente.

Caminata tranquila,
casi melódica,
casi asesina.

Olvidos herrantes

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